El reportaje sobre Diego Maradona sacó a la luz una verdad ignota

La serie cuenta que la hepatitis que padeció a lo largo de su estancia en Barna realmente fue una enfermedad venérea. Y, asimismo, que fue allá donde consumió coca por vez primera

Notifica Julio Chiappetta de Clarín Deportes que un reportaje sobre Diego Maradona emitido este jueves por la noche por un canal pago de la T.V. de España dejó al descubierto una sorpresiva revelación: la hepatitis que padeció El Diez en el club catalán “de verdad era una enfermedad venérea”.

El reportaje “Fútbol Club Maradona”, dirigido por Roberto Rodríguez, es un repaso de los setecientos días que pasó El Diez vestido de blaugrana. Se estrenó en el canal #Vamos, propiedad de Telefónica, dedicado solamente al deporte. Allá se descubrió que tuvo una enfermedad de transmisión sexual y que le habría impedido al Pelusa probar su capacidad futbolística en el club catalán.

La serie cuenta con testimonios de compañeros del Barna de aquella temporada (Julio Alberto, El Lobo Carrasco, Marcos Alonso, Clos, Angel “Pichi” Alonso), del intercesor que lo llevó al club (Josep María Minguella), del vicepresidente blaugrana de entonces (Joan Gaspart) y de amigos, cronistas y otros personajes de la noche catalana. “Fue el primer fichaje grande en el que intervine y, para lograrlo, hice más viajes que Compañías aéreas Argentinas”, recordó Minguella, aparte de descubrir detalles de las duras negociaciones con uno de los oscuros representantes de la dictadura argentina, el almirante Carlos Alberto Lacoste.

“Me afirmó que la Patria lo precisaba para el Mundial setenta y ocho”, añadió el agente de España que deseó llevarse entonces a Diego al Barna en cien mil dólares americanos y acabó cerrando la operación 4 años después en lo que el día de hoy serían seis millones de euros.

La hepatitis B es un enfermedad de transmisión venérea que puede contagiarse al tener relaciones íntimas con alguien ya inficionado, lo que habría ocurrido en el caso del astro argentino. “La hepatitis ocultaba realmente una venérea. Mas como eso era inaceptable y no se podía contar a los medios, desde el club se produjo una explicación que fuera razonable para el tiempo de reposo que era preciso”, descubrió el cronista Fabian Ortiz, ex- El Gráfico, que el día de hoy vive en España.

Con el equipo “barcelonista”, Maradona jugó cincuenta y ocho partidos y marcó treinta y ocho tantos. Logró una Copa del Rey, una Copa de la Liga y una Supercopa de España. Su última presentación fue en la final de Copa del Rey en mil novecientos ochenta y cuatro frente al Athletic en el que jugaba Andoni Goikoetxea, el jugador que lo había fracturado meses atrás.

La película cuenta la vida de Maradona y de su ambiente a lo largo de su estancia en Barna. Vivía en una villa en Pedralbes, en la calle San Francisco, que era un sitio de asamblea de los progenitores y los suegros de Diego y de amigos de su niñez. De haber mandado a poner el escudo del Barcelona en la piscina, y de fiestas y partidos en la cancha de tenis hasta la madrugada.

“De repente, la casa se comenzaba a atestar de gente. En ocasiones, había treinta o bien cuarenta amigos y primos comiendo y tomando. Ibas a las diez de la noche y había diez o bien 12 sentados en suelo, viendo películas, riéndose hasta las tres de la mañana..”, narran los protagonistas del reportaje. “Me contaron que la última noche de Diego en Barna es cuando alguien le da a probar (coca)…”, descubrió Marcos Alonso.

El cronista Lluís Lainz ya había contado en su libro “De puertas adentro” (de la Editorial Roca), donde compendió historias, secretos, curiosidades y anécdotas de los ciento diecinueve años de vida del FC Barna, que “El Pelusa se rodeó de malísimas compañías. Fiestas, putas, drogas y porno … Llegó limpio a Europa y se fue con una adicción a la coca que no se descubriría hasta mil novecientos noventa y uno”.

Y sentenció: “Maradona se fue del F.C. Barcelona peor de lo que vino. 2 temporadas truncadas por una hepatitis con la que se disfrazó una enfermedad de transmisión sexual y por una gravísima lesión de tobillo”.

Tres películas porno que encargó Alfonso XIII están en la Filmoteca Valenciana

Las cintas, las únicas que se conservan de la amplia colección erótica del monarca, fueron depositadas por un particular en los años 90

Un fotograma de la película ´El confesor´.
La Filmoteca Valenciana custodia en sus ficheros 3 películas porno encargadas por Alfonso XIII a inicios del siglo veinte, las únicas que de momento se preservan de la extensa compilación erótica del monarca.

Las cintas, tituladas “El confesor”, “El ministro” y “Consultorio de señoras”, fueron depositadas en la Filmoteca por un particular a inicios de los años noventa y, tras su restauración y digitalización, se incorporaron al fichero audiovisual de la Filmoteca.

De esta forma lo ha explicado este miércoles a EFE la jefe de restauración de la Filmoteca, Inmaculada Trull, quien ha indicado que las películas, rodadas a inicios de los años veinte por Ricardo Baños, no son propiedad de la Filmoteca sino esta corporación las custodia.

Conforme ha adelantado en la Cadena Ser quien fuera directivo de la Filmoteca y productor José Luis Rado, que halló las cintas hace unos años y es el presente dueño de exactamente las mismas, estas aparecieron en un convento valenciano.

Se trata de 3 películas mudas y en blanco y negro, con un contenido porno muy explícito, encargadas por Alfonso XIII a los hermanos Ricardo y Ramón Baños por medio de la intermediación del conde de Romanones.

La jefe de restauración ha indicado que la catalogación de las cintas se hace basándose en la historiografía y los manuales de cine que existen, en tanto que las películas no cuentan con títulos de crédito y ni tan siquiera aparece en ellas el título del filme.

Por su lado, la responsable del centro de documentación de la Filmoteca, Raquel Zapater, ha señalado a EFE que tras la muerte de Alfonso XIII se ordenó la destrucción de su compilación erótica personal, mas los hermanos Baños guardaron copias de esas películas.

En verdad, Trull ha indicado que lo que se conserva en la Filmoteca es una de las copias y ha explicado que las cintas pueden ser visionadas por quien lo desee en el centro de documentación de la Filmoteca, situado en el distrito de Benimaclet, mas estas no pueden ser prestadas.

Solamente podrían salir de la Filmoteca caso de que lo solicitara un festival o bien un museo y tras solicitar permiso al dueño, ha precisado Trull, quien ha indicado que las copias en DVD solo están libres para trabajos de estudio y también investigación.

Zapater ha señalado que hay una teoría conforme la que estas películas fueron rodadas en prostíbulos valencianos, ciertos cuales tenían bastante fama en aquellos instantes, y ha señalado que las protagonistas de los grabes son rameras.